¡Qué fruta tan rica! La aceituna

En todos los aceites de oliva virgen extra de alta calidad existe un atributo positivo por excelencia, el frutado: aroma intenso, medio o ligero a aceituna verde o madura. Este aroma a la fruta de la que procede suele ir acompañado de olores como a hierba recién cortada, tomate verde, alcachofa, o incluso a plátano verde.

Junto al frutado, otro atributo o virtud importante es el picor y amargor (sí, estas son características positivas de un buen AOVE) y su intensidad dependerá de la variedad, zona de cultivo y momento de recolección.

El toque amargo y picante del aceite de oliva virgen extra se debe a una alta concentración en polifenoles (compuestos naturales presentes sólo en alimentos de origen vegetal) y a antioxidantes naturales. Por tanto, se trata de un indicador de calidad y estabilidad que lo protege de su autooxidación y que proporciona efectos beneficiosos para la salud del consumidor.

Cada variedad nos aporta matices diferentes: nuestro AOVE de arbequina es dulce al paladar al entrar en boca, muy aromático y ligeramente picante. Es el complemento idóneo para una ensalada, un carpaccio, una crema de vegetales, un mango o para emplear en repostería. Nuestro AOVE picual es un frutado medio que recuerda a hierba recién cortada, con picor y amargor moderado equilibrado. Es un aceite ideal para platos de carne, vegetales a la plancha o gratinados, quesos, un gazpacho o salmorejo, sofritos y ¿por qué no echar un buen chorreón de AOVE sobre unas rodajas de naranja?

Si la preferencia es por un aceite para todo uso, estable en cuanto a atributos conforme pase el tiempo, nuestro AOVE en formato de 3 y 5 litros es una excelente opción. En su elaboración se han empleado diferentes variedades de aceituna (picual, arbequina, pajarera y hojiblanca), de acuerdo con una serie de criterios de nuestro maestro de almazara con el fin de obtener aromas, sabores y características organolépticas similares en cada campaña.