En todos los aceites de oliva virgen extra de alta calidad hay un atributo positivo por excelencia: el frutado: aroma intenso, medio o ligero a aceituna verde o madura. Este aroma de la fruta de la que procede suele ir acompañado de olores como el de hierba recién cortada, tomate verde, alcachofa o incluso plátano verde.
Además del frutado, otro atributo o virtud importante es el picante y el amargor (sí, son características positivas de un buen AOVE), cuya intensidad depende de la variedad, la zona de cultivo y el momento de la cosecha.
El toque amargo y picante del aceite de oliva virgen extra se debe a una alta concentración de polifenoles (compuestos naturales que sólo se encuentran en alimentos de origen vegetal) y antioxidantes naturales. Es por tanto un indicador de calidad y estabilidad que lo protege de la autooxidación y que tiene efectos beneficiosos para la salud del consumidor.
Cada variedad nos aporta matices diferentes: nuestro AOVE Arbequina es suave al paladar , muy aromático y ligeramente picante. Es el complemento ideal para una ensalada, un carpaccio, una crema de verduras, un mango o una repostería. Nuestro AOVE Picual es de frutado medio, que recuerda a hierba recién cortada, con picante y amargor moderados y equilibrados. Es un aceite ideal para platos de carne, verduras a la plancha o gratinadas, quesos, gazpacho o salmorejo, salteados y ¿por qué no echar un buen chorrito de AOVE sobre unas rodajas de naranja?
Si prefieres un aceite versátil , cuyas características se mantengan estables en el tiempo, nuestro AOVE en formatos de 3 y 5 litros es una excelente opción. Para su elaboración se han utilizado diferentes variedades de aceituna (picual, arbequina, pajarera y hojiblanca), siguiendo una serie de criterios de nuestro maestro aceitero con el fin de obtener aromas, sabores y características organolépticas similares en cada campaña.